Si en la etapa pre-verbal una deficiencia auditiva no tratada puede alterar los procesos de adquisición y producción del lenguaje, en la etapa postverbal, puede obstaculizar la comunicación. En ambos casos los procesos de aprendizaje y el desarrollo afectivo y relacional pueden verse perjudicados.
El diagnóstico precoz, la eventual protetización y la rehabilitación son fundamentales para prevenir problemas del lenguaje.
La protetización acústica es un proceso terapéutico complejo indicado para todos los casos de hipoacusia invalidante que no se pueden tratar farmacológica o quirúrgicamente.
| El tratamiento: las fases |
El tratamiento de niños con deficiencias auditivas se articula en las siguientes fases:
- diagnóstico precoz
- valoración de las capacidades de desarrollo
- elección del audífono (si hace falta)
- seguimiento para asegurarse de que el audífono funciona bien, es adecuado para el niño y éste lo utiliza siempre.
La asistencia y el control periódico tanto de las prótesis acústicas como del oído con o sin soporte acústico son esenciales para el éxito del tratamiento.
La terapia de rehabilitación logopédica también es muy importante, ya que la aplicación del audífono no es una meta sino el punto de partida de un programa educativo.
La protetización debe entenderse como parte de un proceso más amplio de educación para la comunicación. El audífono es el elemento que facilita la entrada de sensaciones sonoras que deben convertirse en mensajes a través de la educación logopédica global. Un papel esencial en la educación del niño hipoacúsico es ocupado por la familia, que tras la difícil aceptación de la discapacidad auditiva debe recuperar confianza en su irreemplazable función educativa.