Proteger el audífono contra el polvo, la humedad, el calor, el frío, los aerosoles y los golpes
- Cambiar la pila siguiendo las indicaciones del audioprotesista.
- Prestar atención a los polos.
- No forzar la introducción de la pila en el compartimiento.
- No modificar la regulación del volumen.
Si el niño tiende a jugar con el potenciómetro, existe la posibilidad de bloquear la rotación de la rueda del volumen; en los audífonos programables el volumen puede fijarse electrónicamente. Consultar al audioprotesista.
Además es necesario seguir atentamente estas reglas:
- Mantener los interruptores y los pulsadores de función en la posición que haya indicado el audioprotesista.
- Verificar diariamente si la salida por donde el sonido sale del molde está libre; en caso contrario hay que limpiarla utilizando el juego de limpieza.
- Comprobar si el orificio por donde el sonido sale del aparato intrauricular está limpio; en caso contrario hay que limpiarlo utilizando el juego de limpieza.
- Comprobar diariamente si la curva de plástico del aparato retroauricular está libre; en caso contrario hay que limpiarla utilizando el juego de limpieza.
- Comprobar si la curva de plástico del aparato retroauricular está agujereada; en ese caso hay que llamar al audioprotesista para sustituirla.
- Limpiar el molde y el audífono con el paño.
- Para mantener la higiene del auricular hay que utilizar los productos de limpieza especiales que aconseja el audioprotesista.
Es recomendable cambiar el tubo por lo menos cada tres meses y rehacer el molde una vez al año. Fijarse bien de qué lado debe introducirse el auricular.
Para resumir de manera simple y lógica todos los controles hay que:
- asegurarse de que la pila está cargada,
- encender el audífono,
- poner el volumen al máximo,
- poner el audífono en la palma de la mano: DEBE SILBAR.