Edad
Según las estadísticas, más del 30% de la población de España mayor de 65 años sufre de déficits auditivos más o menos graves. Se trata de uno de los trastornos más comunes de la tercera edad.
Ruido
El ruido es la primera causa de invalidez profesional. La ensordecedora columna sonora de todos los días es, además de molesta, dañina. Repercute gravemente no sólo en el oído sino en todo el organismo provocando hipertensión, taquicardia, arritmia, ardor de estómago, tensión muscular, trastornos intestinales, etc.
Herencia
Aproximadamente un tercio de los déficit auditivos de nacimiento se imputa al gen conexina-26. Si en la familia hay casos de hipoacusia, la probabilidad de transmitirla a los hijos es alta. Un matrimonio de hipoacúsicos debería consultar al audiólogo o al especialista en enfermedades hereditarias.
Infecciones
Varias enfermedades provocadas por bacterias o virus (escarlatina, rubéola, meningitis, etc.) pueden dañar el oído y provocar pérdidas auditivas más o menos graves. La otitis es una enfermedad frecuente en la infancia que si no se trata puede causar hipoacusias irreversibles.
Otosclerosis
Este nombre designa una enfermedad que compromete la movilidad de los huesecillos del oído medio. Las vibraciones que se transmiten al oído interno pierden eficiencia y la capacidad auditiva se reduce.
Fármacos, alcohol y tabaco
Se ha verificado que algunos fármacos pueden ejercer un efecto nocivo en el oído, por lo que se consideran "ototóxicos". El alcohol y el tabaco también pueden provocar daños al oído.