
Lo que diferencia a los receptores es el tipo de membrana vibrante que contienen. En las gafas de conducción ósea, el diafragma es sustituido por una barra metálica más gruesa porque no debe hacer vibrar una masa de aire sino directamente la estructura ósea del cráneo.
El molde (sólo para audífonos de conducción aérea)
El molde es el último componente de la cadena electroacústica que forma el audífono, y como tal debe:
• ser anatómico, es decir, adaptarse perfectamente al conducto auditivo y a la cavidad del paciente que lo lleva;
• estar fabricado con materiales biocompatibles para no causar fenómenos patológicos (alergias, irritaciones o inflamaciones);
• ser bien tolerado por el usuario desde el punto de vista tanto del peso como de la estética.